Nuestros rasgos se suavizan, los ojos se humedecen ligeramente, los labios se vuelven un poco más carnosos y se llega a la sonrisa con mayor facilidad, pero más lentamente.
~ Fragmento del libro Come, reza, ama
Estoy dispuesta a esperar, no me corre prisa, sé que no voy a dejar de tener dieciséis años en cuestión de segundos, puedo aplazar la celebración de mi cumpleaños, estoy dispuesta a hacerlo. Todo por ellas, mis amigas; por ellas, y para ellas. Pero de todos modos me jode que todas ellas hayan tenido un cumpleaños en condiciones y yo, hoy, que era el día en el que tenía planeado hacer la fiesta, no pueda hacer nada, simplemente quedarme dormida en el teclado de mi ordenador escribiendo mis emociones, emociones reprimidas porque no se a quién contárselas.