
Puedo volver la mirada al cielo, mirar al Sol de frente, descubrir lo diminuta que soy y sentir miedo. Miedo por todo pero aún más miedo por nada. Escalofríos recorren mi cuerpo, me agitan haciéndome sentir viva, haciéndome sentir yo misma. Pienso, recapacito y mis conclusiones nunca están claras, porque es fácil liarte cuando estás aturdida, cuando no estás aquí, sino más allá, quizás por encima de la Tierra, mirando al Mundo con superioridad, creyéndote todopoderosa aún sin llegar a ser un superhéroe.
