Con los hombres siempre tengo problemas de espacio. Aunque quizás no sea esa la manera de expresarlo. Porque para tener problemas de espacio con alguien, primero hay que tener un espacio propio ¿no? Pero yo me fundo tanto con la persona a la que quiero que desaparezco. Soy como una membrana permeable. Si te quiero, te lo doy todo. Te doy mi tiempo, mi cariño, mi entrepierna, mi dinero, mi familia, mi perro, el dinero de mi perro, el tiempo de mi perro... todo. Si te quiero, cargaré con tus penas, saldaré tus deudas, te protegeré de todas tus inseguridades, te sacaré de dentro todas esas cualidades que no habías sabido cultivar y compraré regalos de Navidad para toda tu familia. Te daré el Sol y la Luna, y, si no puedo dártelos, te invitaré a unas buenas vacaciones, llueva o truene. Te daré todo eso y más, hasta que me quede tan machacada y vacía por dentro que para recuperar energías no me quede más remedio que enamorarme perdidamente de otro.
~ Fragmento del libro Come, reza, ama
