28/9/11

< Secrets - OneRepublic >





Te voy a contar un secreto, este es por tu propio bien:


Puedes pensar que el pasado tiene algo que decirte. Puedes pensar que deberías escuchar, esforzarte por distinguir susurros, que deberías hacer lo imposible, inclinarte para escuchar la voz que murmura desde el suelo, desde los lugares muertos.
Puede que pienses que ahí vas a encontrar algo, algo que comprender o a lo que encontrar un sentido.
Pero yo sé la verdad. La conozco de las noches de frialdad. Sé que el pasado va a tirar de ti hacia abajo y hacia atrás, que te va a a engañar con el susurro del viento y los gemidos de los árboles, que te va a impulsar a descifrar lo que no entiendes, a recomponer lo que estaba roto. No hay esperanza. El pasado no es más que un lastre. Se instala en tu interior como una piedra.
Hazme caso. Si oyes que el pasado te habla, si sientes que tira de tu espalda y que te pasa los dedos por la columna, lo mejor que puedes hacer, lo único, es correr.


~ Fragmento del libro Temblor

10/9/11

< Perdóname - Amaral >

Soy egoísta por querer a dos hombres a la vez.
Egoísta por querer los besos de uno; y las caricias del otro. Porque cuando uno no está, lo está el otro; y viceversa. Porque los amo a los dos con todo mi corazón y mi alma. Supongo que estoy en ese tipo de situaciones en las que no quieres sentirte sola, no más. Pero estoy actuando mal y sé que esto no es para siempre. Que todo se acaba, aunque yo no lo quiera. Que debo elegir a la persona que va a compartir conmigo su mortalidad.
Pero es que no me atrevo a elegir. Si elijo a uno, me quedaré sin las virtudes del otro y no me gusta la idea de separarme de algo que me gusta tanto y me hace tan feliz. Porque, y aunque suene tan egoísta por mi parte, no quiero separarme de ninguno, no quiero y tampoco deseo hacerme a la idea. Me encantaría vivir una vida con los dos, como hasta ahora, sin que nada cambiase: pero sé que eso es más que imposible.
Debo elegir, y más que un deber, es una obligación porque les estoy haciendo daño, a los dos. Cada instante, cada segundo que paso jugando con ellos, enredándome cada vez más en esta telaraña a tres cabos. Tampoco quiero eso, lo que menos quiero en esta vida es hacerles daño, no me lo perdonaría jamás. Pero sé que al final, un corazón va a quedar destrozado, roto, todo por mi culpa, por ser tan egocéntrica, y todo por no ser yo la que acabe destrozada.
Me odio.

¿Qué puedo hacer ahora, 
con el corazón dividido en dos?