Porque ya nada era igual a antes, no tenía sentido. No podía creer como todo, absolutamente todo podía cambiar tanto y tan rápido.
En un suspiro nada es como siempre ha sido, es diferente, es su opuesto, su clon malvado.
Y quise morir, volver a ese estado en el que no te enteras de nada, en el que no estás despierto; quise volver a soñar mi vida. Quise volver a ese lugar donde puedes vivir como quieras, y hacer lo que te venga en gana sin que tengas que mirar o pensar tus actos por si cometes un error y todo lo que has construido hasta ahora pueda derrumbarse. Derrumbarse y romperse en pedazos tan pequeños que no podrías coger y pegarlos con pegamento para que todo volviera a ser como siempre ha sido: Imperfecto, pero bonito;
La belleza no es perfecta porque la perfección tiene errores.

