No puedo expresar con palabras todo lo que siento por ti. Al mirarte y ser correspondida con tu mirada y en silencio decirnos todo aquello que con nuestras propias palabras no seríamos capaces de decir. Mirar a esos ojos color caramelo que tanto me gustan y ver todo y más; ver tu pasado y tu presente e incomprensiblemente ver un posible futuro junto a mí. Esos ojos, puertas del alma que todo lo dicen y que, al hablar nunca se equivocan. Todo es real cuando nuestros ojos hablan y cuando esto ocurre, realmente pienso que quizás, algún día puedas ser mío. Y poder mirarte a los ojos y decir:
ETERNAMENTE CONTIGO


