14/4/12

< All Allright - Fun. >


No sé que es esto que me fluye por dentro, muy dentro. Que no me deja vivir, que no me deja pensar. Es algo abstracto pero consistente, demasiado consistente. Lo siento pasearse y crecer por mis entrañas, riéndose de mí y de mis dudas. Esas dudas, esas jodidas dudas. Que aparecen y se esconden, que son sustituidas por otras, pero que siguen ahí, siempre están ahí, amontonadas y enredadas unas con otras, creando una maraña que temo, algún día, colapsen mi cabeza. ¿Y qué pasará después?
Esto que siento por dentro, que me consume y me hunde, es algo bipolar, que me marea con sus cambios en el sentido de mi vida hasta el punto de haberme perdido el norte. Y cada día, a cada mínimo gesto, ésta sensación se hace más grande, más fuerte, va controlándome poco a poco, tomando las riendas de mi vida. Jamás podré saber si ésto es bueno o es malo, si ésto me hace a mí más débil, más vulnerable de lo que soy o, por el contrario, más fuerte. Pues es un sentimiento lleno de contraposiciones formadas por una consciencia, mi consciencia, demasiado prudente y muy acostumbrada a ignorar sus sentimientos impulsivos.
Esta sensación es el resultado de una huelga en mi organismo, en todos los órganos de mi cuerpo, que se va a prolongar infinitamente, hasta que el cuerpo aguante; por lo que he de adaptarme pues ésto va a acompañarme siempre.


A este paso voy a necesitar antidisturbios en mi cabeza y guardias de seguridad en mi corazón


4/4/12

Adiós.


Cuando algo ha de terminar, termina. Es la ley de Murphy.
Estoy, y cada vez más, segura de que este es el fin; el fin de todo.
Puede que todo esto sea un mal sueño, que cuando hoy despierte nuevamente todo sea como realmente debería ser; pero temo que no lo es.
Estoy harta, cansada, machacada de acumular malas cosas, malas palabras, malas acciones, malos recuerdos, malos sentimientos, todos ellos generados por mí. Todo esto es una mierda.
Y por eso, sé con gran certeza, que lo mejor que puedo hacer en este caso es irme, marcharme. Hacer una pausa en mi vida. Pues esto no es un adiós, ni un hasta siempre; sino un hasta pronto. Un hasta que todo mejore, un hasta que la tormenta amaine.
Porque, sé que voy a volver, antes o después, de una manera u otra; volveré.
Volveré con las ideas claras, con mi mente dispuesta a comenzar una nueva historia.
También sé, y lo he tenido muy en cuenta, que me voy a perder muchas cosas, quizás demasiadas. Que dejo a muchos atrás, a gente que me quiere, y que me odia. Que dejo cosas sin terminar y sin empezar. Que dejo cosas que debería de haber hecho, que dejo cosas de las que me arrepiento...
Pero cuando tienes tanta basura rodeándote, tanta que te impide ver la luz; basura que se te acumula sin darte cuenta, la única solución es desaparecer.
Desaparezco, dejando un rastro que sé que va a doler a muchos. Y estoy actuando de forma egoísta haciendo esto al saber que muchos van a sufrir por mí. Pero ya no puedo cambiar lo que soy, aunque lo quiera con todas mis fuerzas, esto es así, ya me he formado como persona y no puedo cambiar lo que soy; por eso me voy. Me odio a mí misma por ser así, por herir a quién amo, y por amar a quién no lo merece; por eso me voy.
Adiós,